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Siempre podemos comenzar de nuevo
Regresó al barrio donde hace doce años atrás robaba a sus víctimas y les propinaba duras golpizas hasta dejarlos medio muertos. ¿Qué le hizo volver?. ¡Necesitaba gritar a los cuatro vientos que hay salida al laberinto y se llama Jesucristo!
Ps. Fernando Alexis Jiménez
El que no pudiera recorrer muchas calles de ciudad de Panamá le mortificó tanto que un día cualquiera, sumido en la soledad de su cuarto, pensó en quitarse la vida, pero el llanto de un niño—dos cuartos más allá del lugar en el que rentaba habitación--, le hizo reflexionar que la vida tenía sentido y que valía la pena vivirla, así fuera con problemas.
La decisión inmediata fue reemprender el camino y regresar al barrio en el que, doce años antes, sembró el terror entre sus víctimas. Además de robarlas, les propinaba duras golpizas y en dos ocasiones, dejo medio muertos a quienes infortunadamente transitaron el lugar, pasadas las seis de la tarde.
Pidió perdón a los familiares. Unos le rechazaron, otros cerraron las puertas frente a sus narices y hubo quien intentó agredirle. A todos les explicaba que había cambiado y les pedía una nueva oportunidad.
Anselmo Franco Viladés es hoy predicador evangélico. Proclama a los cuatro vientos que hay salida al laberinto. Presenta a Jesucristo como la respuesta a los problemas del hombre moderno. Se ha constituido en un quijote sin fronteras que habla a todos cuantos le brindan un espacio.
¿Cómo se produjo su cambio? El día que reconoció su error, se dispuso a comenzar una nueva vida y dio los primeros pasos pidiendo perdón a Dios y las fuerzas suficientes para salir airoso en su propósito.
Tú también puedes
Cambiar es posible con la ayuda de nuestro amado Dios. El no nos rechaza, por el contrario, nos abre las puertas a una nueva existencia tal como lo describe en antiguo patriarca de Israel: “Sométete a Dios; ponte en paz con él, y volverá a ti la prosperidad. Acepta la enseñanza que mana de su boca; ¡grábate sus palabras en el corazón! Si te vuelves al Todopoderoso y alejas de tu casa la maldad, serás del todo restaurado...”(Job 22:21-23).
Es probable que estés cansado de actuar y vivir como hasta ahora. Has intentado una transformación en su existencia, pero has fracasado. Sientes que no podrás hacerlo. Sin embargo hay una nueva oportunidad. La ofrece el Señor Jesucristo. El murió por nuestros pecados para darnos el perdón. Tenemos frente a nosotros una nueva oportunidad. Acéptala en tu corazón y comienza de nuevo hoy.
Quizá te falta algo
Es probable que sientas que todavía algo falta en tu vida. Ese vacío sólo puede llenarlo nuestro amado Señor Jesucristo. El murió y resucitó para darnos vida.
El cambio que tanto anhelas comienza aceptándolo en tu corazón como el único y suficiente Salvador. Dile: “Señor Jesucristo, reconozco que he pecado. Gracias por perdonar todos mis pecados y abrirme las puertas a una nueva vida. Te acepto en mi corazón. Haz de mi la persona que tú quieres que yo sea. Amén”.
Regresó al barrio donde hace doce años atrás robaba a sus víctimas y les propinaba duras golpizas hasta dejarlos medio muertos. ¿Qué le hizo volver?. ¡Necesitaba gritar a los cuatro vientos que hay salida al laberinto y se llama Jesucristo!
Si has tomado esta decisión, te felicito. Es el mejor paso que puedes haber dado en tu existencia. Ahora te comparto tres sugerencias. La primera, que asumas el hábito de buscar a Dios cada día en oración; la segunda, que estudies y aprendas de Su palabra mediante la lectura de la Biblia, y la tercera, que comiences a congregarte en una iglesia.
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Ps. Fernando Alexis Jiménez - Ministerio de Evangelismo y Misiones "Heraldos de la Palabra". Usado con permiso
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